lunes, 9 de septiembre de 2019
domingo, 8 de septiembre de 2019
10 CARACTERÍSTICAS ESENCIALES DE UN BUEN PSICÓLOGO
10 CARACTERÍSTICAS ESENCIALES DE UN BUEN PSICÓLOGO
Ser un buen psicólogo no siempre es tarea fácil, pues
esta profesión puede llegar a ser estresante y agobiante.
Tratar con otras personas y con sus problemas, en ocasiones
graves, y ayudarles a gestionar de manera correcta sus emociones puede ser
agotador. Entre los profesionales de la psicología es sabido que, especialmente
aquellos que se dedican a terapia psicológica, los primeros que deben acudir a
sesiones de terapia son los propios terapeutas. Esto puede ayudarles a ser más
objetivos a la hora de tratar a sus pacientes.
- Artículo
recomendado: "Las 8 razones por las que deberías acudir al psicólogo"
Principios para ser un buen psicólogo
Muchas veces, la diferencia entre ser un buen psicólogo o un
mal psicólogo se encuentra en la actitud, en seguir una serie de principios o
hábitos que mejorar la buena labor profesional. La terapia psicológica, en ocasiones, puede no funcionar,
pero los psicólogos debemos evitar que las malas prácticas sean el motivo por
el que el paciente no se ha beneficiado de la ayuda terapéutica.
- Quizás
te interese: "10 señales para detectar a un mal psicólogo o terapeuta"
Pero, ¿cuáles son los principios que un buen
profesional de la psicología debe aplicar? ¿cómo debe ser un buen
psicólogo o terapéuta? A continuación te los explicamos.
1. No juzgar nunca a un paciente
A lo largo de su carrera profesional, un psicólogo
puede encontrarse con pacientes que piensen de manera diferente a él en muchos
aspectos. Además, algunas de las experiencias que revelan los pacientes
pueden ser poco comprensibles para muchas personas. Pero el psicólogo o
terapeuta debe comprender la situación, y a pesar de no compartir la forma de actuar
o de pensar del paciente, jamás debe imponer su opinión.
El psicólogo es un profesional que se ha formado para
facilitar al paciente las herramientas necesarias para poder mejorar su
bienestar psicológico. Por tanto, un buen psicólogo ni juzga ni critica
a sus pacientes.
2. Ser accesible
Los pacientes suelen ser personas que necesitan ayuda
profesional por distintos motivos, pero generalmente se encuentran en situación
de malestar psicológico y emocional. Un buen psicólogo permite que sus
clientes se sientan cómodos en sus sesiones y se muestra accesible.
Esto ayuda a que el paciente se abra y se sienta preparado para superar sus
miedos.
3. Escuchar activamente
El terapeuta debe prestar atención plena a sus pacientes,
por lo que no solamente debe oír lo que le dice, sino que debe escucharle
plenamente. Esto significa que debe escuchar
de forma activa, es decir, prestar atención con los cinco sentidos a lo
que el paciente dice.
Además, el psicólogo no debe interrumpir
continuamente a su paciente durante la sesión, porque no es positivo para
mantener la conexión terapeuta-paciente. En este sentido, es esencial que el
psicólogo provea un excelente rapport en sus sesiones.
4. Ser autoconsciente y sincero
La relación terapéutica no siempre es fácil, porque
los psicólogos son seres humanos con sus emociones y pensamientos
propios.
Pero el buen psicólogo es autoconsciente y sabe cuando deja
de ser objetivo y se basa en prejuicios a la hora de prestar ayuda a sus
pacientes. Además, los buenos psicólogos son sinceros tanto con el paciente
como consigo mismos, lo que permite guiar al paciente en el camino de la
recuperación.
5. Estar en continua formación
Un buen psicólogo está continuamente formándose,
porque debe ser capaz de entender y atender a sus pacientes de la mejor manera
posible. Nuestra sociedad está en continuo cambio y los avances
tecnológicos están cambiando nuestra forma de interactuar con el medio.
Para entender la realidad actual es necesario que el
terapeuta actualice sus conocimientos de forma constante. La formación es
básica para continuar mejorando y para continuar creciendo a nivel profesional.
6. Ser ético
El psicólogo, además de poseer conocimientos teóricos y
prácticos para el correcto desarrollo de su profesión, debe ser
consciente de sus recursos y limitaciones y de los principios éticos que que
gobiernan el ejercicio de su profesión. Existe un código
deontológico que todos los profesionales de la salud mental deben
seguir estrictamente y que garantizan un servicio profesional y de calidad.
La responsabilidad social del psicólogo le obliga a respetar
la dignidad de sus pacientes y preservar y proteger los derechos humanos
fundamentales. Entre algunas de las obligaciones éticas del psicólogo, podemos
encontrar: utilizar sus conocimientos para promover el bienestar humano o
mantener secreto profesional.
7. Comunicar de forma efectiva
Puesto que los psicólogos tratan con personas, es necesario
que dominen ciertas habilidades interpersonales y habilidades de comunicación.
Pues uno de los motivos por los que existe una buena
relación profesional entre un terapeuta y un paciente es la buena
comunicación y el entendimiento entre ambos, es totalmente necesario que el
profesional posea una serie de recursos comunicativos que hagan llegar su
mensaje de forma clara al paciente.
8. Ser paciente
Una de las cualidades que debe poseer el terapeuta es la
paciencia. A lo largo de las sesiones terapéuticas pueden existir altibajos
por parte del paciente, algo que puede afectar también al psicólogo, al hacerle
cuestionar su método de trabajo.
La relación psicólogo-paciente no siempre es idílica, y en
muchas ocasiones el psicólogo debe ser tolerante y paciente, y debe ser capaz
de transmitir esa paciencia para que el paciente sea consciente de que los
altibajos son normales.
9. Ser empático
Pero el terapéuta no solo debe mostrarse paciente frente a
persona que tiene delante, sino que, para llevar a cabo sus labores
profesionales con éxito, debe ser empático.
Esto quiere decir que debe ser capaz de ponerse en
lugar del otro para sentir lo que siente y pensar como piensa. De esta
manera será capaz de comprender la magnitud del problema que la persona está
viviendo y podrá ayudarle. Si el psicólogo no consigue ser empático, puede
minimizar el problema que vive el paciente, lo que le podría llevar a emplear
herramientas inadecuadas.
10. Derivar cuando es necesario
El psicólogo debe entender que no puede ayudar al paciente
en todos sus motivos de consulta ni es experto en solucionar todos los
problemas. Uno de los principios para ser un buen psicólogo es saber
derivar cuando es necesario.
Por tanto, el psicólogo debe derivar al paciente a otro
profesional para que este último pueda beneficiarse de la ayuda proporcionada
por otro profesional sanitario. De no hacerlo, está cometiendo en una mala
práctica profesional.
Referencias bibliográficas:
- Colegio
Oficial de Psicólogos de España. (2010). Código deontológico. Disponible
en: https://www.cop.es/pdf/codigo-deontologico-consejo-adaptacion-ley-omnibus.pdf
- Badós
López, A. y García Grau, A. (2011). Habilidades terapéuticas. Disponible
en: http://diposit.ub.edu/dspace/bitstream/2445/18382/1/Habilidades%20terap%C3%A9uticas.pdf
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